Te pertenezco, Anna. Creo que no has captado lo mucho que te
deseo desde que te conocí. Deseo morder cada pulgada de tu cuerpo, hacerte mía
y tenerte en lo más profundo de mi ser. Me vuelves loco. Quiero golpear al
idiota malnacido que besó los labios que sólo yo tengo permitido besar…
Él era fácil de amar, Imposible de no adorar e irresistible de
no querer.
Me abalancé sobre su cuerpo, tomándola de las caderas y
amando cada segundo en el que su piel caliente tocó la mía.
Mi boca se presionó en la suya en busca de un beso por el que
era capaz de matar, un beso tan ardiente por el que armaría guerras y
destruiría naciones enteras con tal de obtener.
El idiota encantador
ataca de nuevo.
Asomé la lengua y lamí sus labios posesivamente, recordándole
quien era yo y obligándola a nunca olvidarme, dejando mi huella impresa por el
interior de su boca. La besé tan duro para que, de ahora en adelante, no
tuviera dudas de que ella era mía y solo mía.
Si ella tan solo supiera la clase de persona de mierda que me
sentía, que únicamente estando a su lado me permitía tener la esperanza de
llegar a ser alguien mejor.
—Como si nunca hubieras visto a una mujer desnuda en toda tu
vida.
—Es que no estoy viendo a una mujer, estoy viendo a una diosa.
— ¿Sabes? Podría besarte justo ahora —le dije, ella se ganaba un
pedazo de mi corazón cada vez que decía esas cosas. No, olvida eso, ella era la
dueña absoluta y completa, le pertenecía todo lo que yo era, no solo mi
corazón.
Por eso era malo enamorarse de forma tan profunda, uno siempre
termina lastimado y con las alas rotas.
Dejarte fue el peor error que pude haber cometido. Lo siento
mucho nena, sé que tiendo a huir como cobarde todo el tiempo pero estoy
pidiendo una última oportunidad.
Lo siento Anna. Fui un imbécil, no tengo excusa para lo que
hice. Por favor perdóname. Déjame intentarlo una vez más. Te amo... Nena estoy asustado
hasta la mierda de que un día decidas que yo no soy suficiente para ti. Fui
egoísta al pensar que estarías bien sin mí. Pero soy aún más egoísta porque no
quiero verte con alguien más que no sea yo...
Es mejor vivir en la ignorancia de la mentira que abrir los ojos
ante el conocimiento de la verdad.
Eres fácil de amar.
Él se apresuró a tomarme en brazos y me dio besos intensos hasta
que se me quitó el sueño y recordé que el mundo no sólo se componía de cosas
feas y desastrosas sino también de las partes como éstas: pequeños momentos que
hacían que, cualquier riesgo que conllevaba enamorarse, valiera la pena ser vivido.
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